lunes, 17 de enero de 2011

Truñing español

La palabra tuning, tunear, viene a referirse al concepto de poner a punto, mejorar, modificar con intención de optimizar. El problema que tenemos en España es que esta idea se suele confundir con otra similar; truñing: poner a parir, empeorar, modificar con intención de quedar en ridículo.
Yo no digo que no haya buenos preparadores de carrocería, interiores, mecánica, etc… en España, pero por lo general la gente invierte el dinero destinado al tuneo del coche en kilos de fibra de vidrio y grandes llantas, que no hacen otra cosa que empeorar la aerodinámica primitiva del coche, perder agilidad y por supuesto, no pasar desapercibido ante los agentes de la Autoridad.

Suelo ser asiduo a las concentraciones tuning de nuestro país y la verdad, parece un congreso de discotecas y pubs con tanto flash, leds y bombos que zumban al unísono del corazón. Poca deportividad, poca calidad y aun menos innovación. Es casi preferible ir a concentraciones, quedadas y eventos de similar índole donde las personas tratan y respetan al coche como lo que es: …¡Lo siento, no pienso quedar de friky dando mi definición personal¡
Espero que pronto lleguen influencias de otros lugares del mundo –que trataré de comentar en otro momento- y poder decir que me llena de orgullo y satisfacción presentar una panorámica real de lo que se cuece por aquí sin tener que hacer la táctica del avestruz.








En fín, que Matias Prats hable por mí...



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